La empresa familiar sigue siendo uno de los músculos empresariales más importantes que tiene la economía española en la actualidad. No obstante, supone casi el 90% de las empresas que habitan en España, una cifra que debe ser tenida en cuenta para valorar la importancia que tienen.

La empresa familiar comienza  (o debería) a adaptarse a los nuevos tiempos, un momento de incertidumbre en el que la competencia es mucho mayor, la oferta está a un nivel nunca antes conocido gracias a la gran penetración de las nuevas tecnologías –con el Smartphone como punta de lanza-, y el cliente es más “infiel” gracias, en gran medida, a esta gran oferta de la que dispone.

Sin embargo, la llegada de las nuevas generaciones a la empresa familiar puede suponer un revulsivo o una vía de “acoplarse” a estos tiempos. No obstante, también puede ser foco de discrepancias. De ahí la importancia de contar con una tercera persona ajena a la organización como elemento conductor y neutro de las negociaciones, y que sea garante del crecimiento sostenido y sostenible de la compañía.

Ha llegado la hora de los “Millenials”

Las nuevas generaciones han vivido la empresa familiar desde su nacimiento. Sin embargo, y atendiendo a motivos temporales, la generación millenial va aterrizando poco a poco en los puestos directivos de la empresa.

Es ésta, una generación que ya supone el 75% de la fuerza laboral en el mundo y que está llamada a ser impulsores del cambio en esta tipología de compañías. Son, no obstante, la llamada generación mejor preparada de la historia” por lo que les ha llegado la hora de dar un paso al frente.

Es el momento de poner en práctica no solo su mayor formación sino también su conocimiento y su visión más global de los mercados, su destreza casi innata de las nuevas tecnologías y su concepción de liderazgo, muy alejada de la que tienen sus antecesores.

Todos estos rasgos deben ser puestos al servicio de la empresa familiar que debe comenzar a impulsar su proyección, no solo en mercados nacionales, sino también en mercados internaciones, con una planificación estratégica orientada a todo tipo de públicos.

Cómo aprovechar el potencial de la generación Millenial

Así pues, lejos de convertirse en foco de discrepancia, los dirigentes de las empresas familiares deben saber aprovechar el tremendo potencial que tiene la generación millenial y ponerla al servicio de la compañía.

Expansión

Como decíamos antes, haber crecido en mercados más globalizados les dota de un mayor conocimiento de los mismos, de su mecanismo, de qué palancas del cambio son las más útiles para poner en marcha un proceso de internacionalización.

En este sentido, hay que señalar que la incertidumbre de los mercados les obliga a mirar a nuevos océanos azules, con nuevos productos y un desarrollo de negocio alejado del planteamiento inicial de los fundadores y de las primeras generaciones, sin perder el espíritu original.

Nuevas tecnologías

La generación millenial es la primera generación nativa digital. Este hecho les aporta una ventaja frente a sus antecesores que tienen que reaprender herramientas y planteamientos.

Además, la empresa familiar debe saber aprovechar este conocimiento para ir incorporando progresivamente estas nuevas tecnologías a su día a día para aportar valor y ganar en competitividad.

Liderazgo

Su visión de liderazgo, más participativo y flexible, va a permitir mejorar el clima laboral de la compañía en la que la figura del líder rígido se va disipando para dar paso a un líder diferente, preocupado por su equipo, por su formación y por su aportación en el día a día de la compañía.

Formación

Esta nueva generación, enmarcada en edades que oscilan entre los 24 y los 35 años,  se caracteriza porque el 40% tiene formación universitaria. Un dato alejado del 24% de la generación predecesora. Esto debe traducirse en mejora de procesos y una mejora en el desarrollo del negocio

Emprendedurismo

Al contrario que sus predecesores, la generación millenial se caracteriza por un espíritu emprendedor que poco se parece a la mayoría de las generaciones pretéritas, con mayor miedo a llegar a nuevos hitos. Este rasgo debe ser aprovechado para adoptar nuevas conductas que favorezcan la expansión de la compañía.

Ante estos rasgos, se puede decir que el papel de la generación millennial en la empresa familiar es fundamental para el crecimiento de la misma.

En ETL acompañamos a las Pequeñas y Medianas empresas a través de planes estratégicos que les ayuden a gestionar sus negocios y mantenerse competitivos. Si necesitas asesoramiento para tu empresa familiar, no dudes en contactarnos.

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